El Misterio del Manuscrito Perdido: Capítulo 3: Los Secretos del Sótano
La escalera los llevó a un sótano que parecía congelado en el tiempo. Estatuas de antiguos rectores los observaban con miradas de mármol mientras avanzaban entre cajas etiquetadas con fechas del siglo XIX. 'Profesor', dijo Leo con voz temblorosa, 'mi alergia está mejorando. Eso significa que el aire aquí es más puro que...' '¡Silencio!' interrumpió Archibald. 'Escucha'. Un leve rasguño provenía del fondo de la sala. Al acercarse, descubrieron a la decana Rigor... copiando meticulosamente el manuscrito perdido. 'Victoria', dijo Archibald con tristeza. '¿Plagio académico?'. La decana se volvió, su perfecta compostura agrietándose. 'No es plagio, Archibald. Es... preservación. El manuscrito se está desintegrando y la universidad se niega a financiar su restauración'. En ese momento, Newton apareció con un ratón en la boca que soltó justo sobre la mesa, haciendo que la decana saltara sobre una silla con un grito poco decanal. Leo, en un raro momento de lucidez, recordó que su tío era restaurador de documentos antiguos.