El Misterio del Manuscrito Perdido: Capítulo 2: La Pista del Gato Académico
'Tiene cuarenta y ocho horas', había dicho la decana Rigor con su sonrisa de hielo. 'Encuentren ese manuscrito o cierro su departamento'. Ahora, Archibald y Leo seguían a Newton, el gato de la biblioteca, por los pasillos menos transitados de la universidad. 'Observa, Leo', susurró Archibald. 'Newton no es un felino común. Tiene el don de encontrar lo perdido. Una vez localizó mi tesis doctoral... después de tres años'. El gato los llevó hasta una puerta olvidada marcada con el símbolo de la sociedad secreta 'Los Guardianes del Pergamino'. Al intentar abrirla, Leo estornudó violentamente -su alergia a los gatos había llegado en el peor momento- haciendo que Newton saltara sobre un estante y activara accidentalmente un mecanismo oculto. La pared giró revelando una escalera descendente. '¡Eureka!' gritó Archibald, mientras Leo estornudaba de nuevo, esta vez sobre un cuadro que resultó ser el interruptor que cerraba la puerta secreta detrás de ellos.