El Último Espectáculo de la Nebulosa: Capítulo 2: El Jardín de Memorias
Maestro Cronos los guió hacia la nave-biblioteca, donde flotaban cristales que contenían recuerdos de espectáculos pasados. 'Cada función que realizamos planta una semilla', explicó el anciano, sus dedos translúcidos activando un cristal que mostraba a una audiencia riendo hasta las lágrimas. Lyra tocó otro cristal y sintió un eco de alegría pura que la hizo estremecer. '¿Por qué nos persiguen?', preguntó Orion, notando cómo sus propias cicatrices luminosas palpitaban con ansiedad. 'Porque recordamos lo que ellos quieren olvidar', respondió Cronos. 'Las emociones son caóticas, impredecibles... y esenciales'. Mientras exploraban, descubrieron que el Consorcio había comenzado a borrar registros históricos de arte y emoción. Lyra encontró un cristal particularmente antiguo que mostraba el primer circo interestelar, fundado como resistencia contra la primera oleada de deshumanización. Esa noche, Orion soñó con un universo silencioso donde las estrellas mismas habían olvidado cómo brillar. Al despertar, encontró a Lyra tejiendo constelaciones con hilos de luz, recreando las formas que el Consorcio estaba eliminando. 'No podemos dejar que desaparezcan', dijo ella, y en sus ojos Orion vio la misma determinación melancólica que ardía en su propio pecho.