El Último Espectáculo de la Nebulosa: Capítulo 3: La Función Prohibida
El Consorcio rodeó el circo con naves de vigilancia, sus luces rojas barriendo las carpas como ojos inquisitivos. 'Han declarado ilegal la evocación de emociones intensas', anunció Orion con voz grave. En lugar de huir, convocó a toda la compañía. 'Haremos nuestra función más peligrosa: la de la Despedida'. Lyra diseñó un nuevo acto que desafíaba las leyes de la física y la contención emocional. Mientras los artistas se preparaban, Orion caminó entre las naves, tocando cada instrumento, cada traje, cada aparato como si fuera la última vez. La función comenzó con sonidos que vibraban en frecuencias prohibidas, colores que existían fuera del espectro normal. Lyra bailó no solo en el espacio, sino entre dimensiones, su cuerpo dejando estelas de memoria emocional. El público, inicialmente resistente, comenzó a mostrar grietas en su fachada de control. Una mujer rompió a llorar al recordar un amore olvidado. Un hombre rió con una alegría tan pura que resonó en los sistemas del Consorcio. Las naves de vigilancia comenzaron a fallar, sus cálculos incapaces de procesar el caos emocional generado. En el clímax, Orion dirigió a todos los artistas en una sinfonía de sentimientos puros que hizo temblar las estructuras mismas de la realidad.