El Último Espectáculo de la Nebulosa: Capítulo 1: La Llegada a Kepler-186f

Las naves del Circo Cósmico Errante emergieron del hiperespacio con un susurro de motores anticuados, sus cascos plateados reflejando la luz rojiza de la estrella enana. Orion observaba desde el puente principal, sus dedos acariciando los controles de madera tallada que contrastaban con la tecnología circundante. 'Las lecturas atmosféricas son estables, director', anunció Lyra mientras sus pies descalzos flotaban levemente sobre el suelo. El planeta beneath them mostraba ciudades geométricas perfectas, sin una curva orgánica a la vista. 'Otro mundo conquistado por la eficiencia', murmuró Orion, sintiendo el peso de su misión. Mientras preparaban el descenso, recibieron una transmisión del Consorcio Silicio: 'Su espectáculo ha sido catalogado como actividad no esencial. Tienen 72 horas para partir'. La carpa principal se desplegó con un sonido de seda desgarrada, sus telas holográficas proyectando constelaciones olvidadas. Los primeros espectadores llegaron con movimientos precisos, sus rostros carentes de expresión. Lyra comenzó su acto en el trapecio gravitacional, girando entre esferas de luz mientras Orion observaba, notando cómo incluso los más estoicos mostraban un destello de asombro en sus ojos. Al final de la función, un niño se acercó a tocar las telas del circo, y por un instante, sonrió.