El Eco de la Sombra Marina: Capítulo 2: Los Ecos de la Tripulación Perdida
La cabina del capitán estaba perfectamente preservada, como si el tiempo se hubiera detenido. Samuel pasó sus dedos temblorosos sobre el diario de navegación, cuyas páginas se deshicieron al contacto. 'Extraño', murmuró, 'la madera debería estar completamente podrida después de tres siglos'. De repente, risas fantasmales resonaron desde el pasillo. Elena giró bruscamente, su linterna barriendo sombras danzantes. '¿Escuchaste eso?' 'Solo el viento, capitán', dijo el marinero Pérez, aunque su rostro pálido delataba su mentira. Esa noche, durante la guardia, Elena vio sombras moviéndose en su visión periférica. Susurros en español antiguo mezclados con gemidos de agonía llenaban el aire. Cuando revisó las cámaras de seguridad, solo encontró estática. Samuel, embriagado por el descubrimiento, descendió a la bodega donde encontró esqueletos atados con cadenas oxidadas. 'No murieron por naufragio', informó con voz quebrada, 'se mataron entre ellos'. Mientras hablaba, una sombra líquida se deslizó detrás de él, adoptando por un instante la forma de su difunta esposa antes de disolverse en la oscuridad.