El Eco de la Sombra Marina: Capítulo 1: El Encuentro en la Niebla

La niebla espesa envolvía el Oceanógrafo II como un sudario húmedo. Elena Vargas ajustó los binoculares, sus dedos fríos contra el metal. 'No hay registro de embarcaciones en esta zona', murmuró. De repente, las aguas verdosas se abrieron para revelar una silueta espectral: un galeón del siglo XVII, sus velas desgarradas colgaban como piel muerta. 'Dios mío', susurró Samuel Reed, su voz temblorosa de emoción. 'Es el Perla Oscura, desaparecido en 1692'. Al acercarse, el aire se volvió frío y salado, con un olor a madera podrida y algo más... algo metálico, como sangre vieja. Las tablas del casco crujieron con un sonido que parecía quejidos humanos cuando el bote de exploración se acercó. Elena sintió un escalofrío recorrer su espina dorsal, esa misma sensación que tuvo cuando su hermano desapareció. 'Todos permanezcan alerta', ordenó, desenfundando su pistola de señales. Al pisar la cubierta, la madera cedió con un gemido prolongado, y desde las profundidades del barco, algo respondió con un susurro que hizo que el vello de sus brazos se erizara.