El Jardín de Cristal de Andrómeda: Capítulo 3: La Elección del Comandante
Las alarmas estridentes cortaron el silencio onírico. 'Atención todos los niveles: protocolo de evacuación iniciado. Purga térmica en T-15 minutos'. La voz de Rork sonaba metálica por los altavoces. Elara corrió hacia la sala de control, sus pies dejando estelas de luz azul en el cristal del piso. '¡Está viva!', gritó al encontrarse con el comandante. Rork no le quitó la vista de encima a las pantallas que mostraban los preparativos del arma térmica. 'He visto lo que hace la vida alienígena sin control, doctora. En Kepler-186f perdimos una colonia entera'. 'Esto es diferente', insistió Elara, tocando la pared que inmediatamente mostró imágenes de Nexus protegiendo a la estación de una tormenta de radiación la semana anterior. 'Nos protegió'. Rork observó las imágenes, su rostro impasible mostrando por primera vez una grieta en su armadura. 'Mis órdenes son claras'. Pero cuando su mano se cernió sobre el interruptor de purga, vio su propio reflejo en el cristal - y por un instante, vio al niño que soñaba con las estrellas antes de que la guerra lo endureciera.