El Eco de las Dunas Perdidas: Capítulo 3: El Secreto bajo la Arena

La tormenta de arena los sorprendió al amanecer. El viento aullaba como un animal herido, levantando cortinas de polvo que oscurecían el sol. '¡Cubran sus caras!' gritó Amosis, pero era demasiado tarde. Cuando la tormenta amainó, Neferhotep descubrió que la arena había revelado lo que durante siglos había ocultado: la entrada a un templo tallado en la roca. El aire dentro era frío y olía a tierra y siglos. Jeroglíficos cubrían las paredes, contando la historia de Irem y su caída por la ambición de sus gobernantes. 'No era una ciudad de riquezas', susurró Neferhotep, sus dedos siguiendo las inscripciones. 'Era un centro de conocimiento.' De repente, sombras llenaron la entrada. Sethnakht y sus hombres estaban allí, sus rostros duros iluminados por antorchas. 'El conocimiento en manos equivocadas es peligroso, muchacho', dijo el sacerdote. En ese momento, Neferhotep comprendió que algunos secretos se guardaban por una razón.