El Último Suspiro del Valle Esmeralda: Capítulo 3: El Pacto Roto
Los temblores se intensificaron durante la semana. Alonso midió patrones imposibles: las vibraciones respondían a la actividad humana, especialmente a las explosiones en la mina. 'Deben detener las excavaciones', insistió ante el consejo del pueblo. 'La montaña está... viva de alguna manera'.
Sebastián se mostró escéptico. 'Son supersticiones de viejos, doctor. Tenemos familias que alimentar'.
La crisis llegó con el derrumbe. Una explosión mal calculada causó un colapso que sepultó a tres mineros. Mientras el pueblo lloraba, Alonso corrió hacia la grieta principal, que ahora emanaba un resplandor verdoso.
'Lo sabía', dijo la Abuela Isidora apareciendo detrás de él, su voz cargada de tristeza. 'El pacto se rompió. La tierra reclama lo suyo'.
En ese momento, la grieta comenzó a expandirse, tragándose árboles centenarios. Alonso vio patrones en la roca que parecían escritura antigua. 'No son leyendas', comprendió finalmente. 'Es simbiosis. Hemos roto el equilibrio'.
Corrió hacia el pueblo, decidido a evitar más tragedias, mientras la tierra gemía a sus pies.