El Susurro de las Palmeras: Capítulo 2: Las Piedras que Hablan

El amanecer tiñó de naranja y púrpura el cielo sobre la isla. Elena se adentró en la selva, siguiendo el mapa que Márquez le había enviado semanas antes de desaparecer. La humedad se pegaba a su piel mientras avanzaba entre lianas y raíces retorcidas. De repente, entre la espesura, emergieron estructuras de piedra cubiertas de musgo y enredaderas. 'Las piedras sagradas', susurró. Tallados intricados mostraban figuras humanoides con cabezas de animales y símbolos que no coincidían con ninguna cultura conocida. 'No debería estar aquí', una voz masculina la hizo girar bruscamente. Santiago se apoyaba contra un árbol, sus brazos cruzados. 'Esto no es un juego de turistas'. 'No soy una turista', replicó Elena, sintiendo cómo el pulso se le aceleraba. 'Estoy investigando la desaparición del profesor Márquez'. Una sombra cruzó el rostro de Santiago. 'Algunas preguntas es mejor no hacerlas'. Mientras hablaban, Elena notó marcas recientes en una de las piedras: símbolos raspados, intentos de borrar algo. '¿Qué trataron de ocultar aquí?'. Santiago se acercó, su presencia era abrumadora. 'Hay historias que esta isla guarda por una razón. El profesor Márquez no entendió eso'. Esa tarde, mientras documentaba los petroglifos, Elena descubrió una cavidad oculta detrás de una losa desplazada. Dentro, encontró la brújula de Márquez y un diario con anotaciones frenéticas. 'Los cantos nocturnos no son del viento' decía la última entrada. 'Son ellos. Y saben que yo sé'.