El Secreto del Códice Perdido: Capítulo 3: El Fuego de la Verdad

La sección de archivos del ala norte olía a humo cuando Eleanor llegó al día siguiente. 'Incidente eléctrico', declaró Whitaker con calma demasiado perfecta. 'Afortunadamente, solo se perdieron documentos sin catalogar'. Eleanor sintió el frío de la comprensión: sabía que ella sabía. Esa tarde, Thomas le mostró fotografías que había tomado secretamente de los registros de donaciones de la familia Whitaker. 'Miren estas transacciones', señaló, 'coinciden exactamente con los periodos donde aparecen los documentos cuestionables'. Mientras examinaban las pruebas en la redacción del periódico de Thomas, recibieron una nota anónima: 'Abandonen esta búsqueda si valoran sus carreras'. Eleanor apretó el papel. 'No puedo', dijo con voz firme, 'la verdad merece ser contada, aunque cueste todo'. Esa noche, encontró su oficina revuelta, pero los pergaminos originales estaban seguros en su escondite: detrás de una losa suelta en la capilla universitaria.