El Secreto de los Cactus Bailarines: Capítulo 3: El Saboteador Escéptico
El Profesor Espinosa llegó al pueblo con aire de superioridad. 'Vine a exponer esta farsa', declaró en la cantina local. Había seguido los rumores sobre el 'científico loco' y su obsesión con cactus. Esa noche, mientras el Dr. Vera y Carmen preparaban sus cámaras, Espinosa merodeaba por el valle con una linterna potente. 'Tonterías new age', refunfuñaba. De repente, tropezó con una raíz y cayó de bruces, su linterna rodando lejos. En la oscuridad, los cactus comenzaron su danza, pero esta vez uno se acercó peligrosamente al profesor. '¡Aléjese, planta!', gritó Espinosa, retrocediendo. El cactus pareció reírse -un sonido como espinas rozándose- y comenzó a bailar un cha-cha-chá alrededor del aterrorizado académico. Al día siguiente, Espinosa fue encontrado sentado en una roca, murmurando sobre 'coreografías vegetales' y pidiendo clases de salsa.