El Secreto de los Cactus Bailarines: Capítulo 2: La Cazadora de Mitos

'¡Está loco de remate!', dijo Carmen mientras servía agua de jamaica a un grupo de turistas sudorosos. El Dr. Vera había llegado corriendo a su puesto de guías, hablando incoherencias sobre cactus bailarines. 'Señorita, ¡lo vi con mis propios ojos!', insistía el científico, agitando sus anotaciones. Carmen, aunque escéptica, sentía curiosidad. Esa noche, acompañó al doctor al valle. 'Si esto es una broma, le cobraré horas extra', advirtió. Pero cuando la luna alcanzó su cenit, los cactus comenzaron su espectáculo. 'Dios mío...', susurró Carmen, sus ojos reflejando el baile surrealista. Uno de los cactus más grandes pareció hacer una reverencia hacia ellos. '¿Ven? ¡No estoy loco!', susurró triunfante el doctor. Carmen, recuperándose del shock, sacó su teléfono. 'Necesitamos evidencia, doctor. El mundo necesita ver esto.' Juntos planearon cómo documentar el fenómeno sin alterar la magia del desierto.