El Eco de las Montañas Perdidas: Capítulo 3: El Despertar del Guardián
La explosión resonó en el valle como un grito de agonía. '¡Deténganse!' gritó Leo, pero era demasiado tarde. Las ruinas revelaron una cámara oculta que emanaba una luz azulada. De su interior emergieron criaturas de piedra y luz, los Guardianes descritos en las leyendas. '¡Es imposible!' exclamó Elena, mientras su equipo huía en pánico. Las montañas temblaron, y el cielo se oscureció con nubes eléctricas. Leo corrió hacia el Abuelo Mateo, quien esperaba en el círculo de piedras del pueblo. 'Llegó el momento, muchacho', dijo el anciano con voz serena. 'Tu sangre lleva el legado de los Antiguos Guardianes'. Mientras las criaturas de luz avanzaban hacia el pueblo, Leo sintió un conocimiento ancestral fluir en sus venas. Subió al punto más alto del valle y, extendiendo sus brazos, sintió cómo las montañas respondían a su llamado. Los pinos se inclinaron formando una barrera viviente, y las aguas de los arroyos se elevaron como escudos líquidos.