El Eco de las Montañas Perdidas: Capítulo 2: La Arqueóloga y los Secretos

Dos semanas después, el pueblo recibió una visita inusual. 'Dr. Rostova, Universidad Nacional', se presentó la mujer mientras extendía su mano. Leo notó inmediatamente su mirada calculadora. 'He oído sobre su... hallazgo', dijo ella, examinando el valle como si fuera su propiedad. El Abuelo Mateo observaba desde el porche de la posada, su bastón golpeando suavemente el suelo de madera. 'Estas montañas guardan secretos que no deben perturbarse, doctora', advirtió con voz grave. Pero Elena sonrió con condescendencia. 'La ciencia no tiene fronteres, señor. Y yo tengo los permisos'. Esa noche, mientras revisaba mapas antiguos en la biblioteca del pueblo, Leo encontró las notas de su padre fallecido: 'El corazón de la montaña late con el ritmo de las estrellas. Quien lo altere, despertará la ira de los picos'. Al día siguiente, mientras guiaba a Elena hacia las ruinas, notó cómo su equipo comenzaba a colocar explosivos. 'Solo necesitamos una pequeña apertura', justificó ella, pero Leo sintió que algo terrible estaba por comenzar.