El Eco de las Cumbres Perdidas: Capítulo 1: El Descubrimiento en la Grieta

El viento helado azotaba el rostro de Leo mientras ascendía por la ruta oriental del Pico del Cóndor. Sus dedos, endurecidos por años de escalada, encontraban agarres invisibles en la roca gris. El olor a pino y tierra húmeda llenaba sus pulmones. De repente, un trueno retumbó en las montañas y la lluvia comenzó a caer con furia. Buscando refugio, notó una grieta apenas visible entre las rocas. Al acercarse, el aire cambió - ahora olía a piedra antigua y humedad milenaria. Con su linterna, iluminó un túnel que descendía hacia las profundidades. 'Nadie ha mencionado esto en los mapas', murmuró. Al final del pasadizo, una cámara circular se reveló, con paredes cubiertas de glifos que brillaban suavemente con la luz de su lámpara. En el centro, una piedra triangular emitía un zumbido casi imperceptible. Leo extendió la mano, sintiendo una energía vibrante que recorría su brazo. '¿Qué secretos guardas?', preguntó en voz baja, mientras el eco de su voz se perdía en las profundidades.