El Último Espectáculo: Capítulo 3: La Elección de Luna

La noche se hacía más fría. Valeria podía oír los preparativos del ritual - el tintineo de instrumentos antiguos, los pasos apresurados, el llanto sofocado de Marco que acababa de despertarse. Apretó los barrotes de su jaula, la textura áspera del oro falso raspando sus palmas.

Cuando Luna apareció de nuevo, traía una llave antigua. 'No puedo permitir otro', dijo, sus ojos violeta brillando con determinación. 'He soñado con sus voces durante siglos. Las voces de los que sacrificamos.'

La cerradura giró con un chasquido sordo. 'El ritual debe realizarse en el preciso momento en que la luna alcanza su cenit. Tenemos veinte minutos.'

Juntas se movieron entre las sombras, el aroma a incienso y hierbas secas volviéndose más intenso cerca de la carpa ritual. Valeria sintió el peso de la cámara en su bolsillo - su arma y su evidencia.

Dentro de la carpa principal, los artistas estaban en trance, moviéndose en patrones circulares alrededor de Marco. Silvano levantaba un cuchillo ceremonial que brillaba con luz propia. El aire vibraba con energía estática, haciendo que el vello de los brazos de Valeria se erizara.

'¡Alto!', gritó Valeria, levantando su cámara. El flash iluminó la escena como un relámpago, capturando la horrorizada expresión de los artistas. Por un momento, el hechizo se rompió.

Fue el caos que Luna necesitaba. Corrió hacia Marco y lo tomó en sus brazos, pero Silvano se interpuso, su rostro transformado por la decepción y la furia. 'Nos traicionas, después de todo lo que te di?'

'Me diste una prisión, no un regalo', respondió Luna, abrazando al niño tembloroso.