El Gran Fiasco del Circo Pompas: Capítulo 3: La Gran Función No Autorizada
La noche del espectáculo, Federico apareció con una orden de desalojo. '¡Esto termina ahora!'. Pero Don Pompas tenía un as bajo la manga... o más bien, en la trompa de Trompita. 'Señor alcalde', anunció con solemnidad cómica, 'nuestro elefante estrella ha preparado un número especial en su honor'. Antes de que Federico pudiera protestar, Trompita comenzó su 'danza burocrática': con movimientos torpes pero sincronizados, imitaba el llenado de formularios, el sellado de documentos y hasta el movimiento de una fotocopiadora. La audiencia estalló en risas, y algo increíble sucedió: el rostro de Federico se contrajo en lo que parecía una sonrisa. 'Esto... esto es una violación sistemática del protocolo', dijo, pero sus ojos brillaban con algo que no era ira.