El Eco de los Muelles: Capítulo 3: La Marea Reveladora
La tormenta azotaba Bahía Umbrosa con furia inusual. Mateo se abría paso entre el viento y la lluvia hacia la cueva que Isabel había marcado en el mapa antiguo. El olor a algas podridas y salitre era abrumador. Dentro de la caverna, encontró lo que Sebastián había estado ocultando: registros de barcos hundidos deliberadamente para cobrar seguros, documentos que implicaban a las familias más poderosas del pueblo. 'No deberías haber venido, Mateo', dijo una voz desde la entrada. Sebastián estaba allí, empuñando un arpón. 'Los Retornados son nuestra conciencia colectiva, vienen a cobrar las deudas que dejamos pendientes.' Mientras hablaba, figuras comenzaron a emerger de la niebla detrás de él—no solo Tomás, sino todos los que habían muerto por la codicia del pueblo. 'Ellos no me harán daño', dijo Sebastián con falsa seguridad, pero su mano temblaba. Las sombras avanzaron, no con ira, sino con una tristeza infinita que heló la sangre en las venas de Mateo.