El Último Suspiro del Titiritero: Capítulo 1: El Primer Hilo Roto

El aroma a caramelo y madera vieja flotaba en el aire del circo cuando Elias notó el primer signo. Seraphina, su marioneta más querida, había dejado de flotar durante su actuación nocturna. Sus hilos dorados colgaban inertes, como si el mismo aire se hubiera vuelto demasiado pesado para la magia. 'Maestro', susurró la marioneta con voz que parecía llegar desde muy lejos, 'algo se está desvaneciendo'. Elias acarició su mejilla de madera, sintiendo el pulso débil de la magia que una vez fue poderosa. En las sombras del carromato, notó cómo el polvo gris del Olvido comenzaba a acumularse en los rincones, un recordatorio silencioso de que el tiempo no perdona ni a los sueños más brillantes.