El Silencio de Kepler-186f: Capítulo 4: El Precio del Silencio

Elena comprendió que la entidad prosperaba con su atención. '¡Cierra los ojos, Aris!', ordenó mientras las paredes sangraban oscuridad. Thorne, al borde de la locura, se aferraba a las pantallas que mostraban patrones cada vez más caóticos. 'Puedo entenderla... casi...' Con un acto desesperado de voluntad, Elena desconectó todos los sistemas no esenciales, sumiendo la estación en silencio y oscuridad casi total. 'No le des nada más', susurró. La entidad rugió con frustración, su forma perdiendo cohesión sin el combustible de su miedo. Thorne, en un último momento de claridad, activó el protocolo de autodestrucción. 'Algún conocimiento no debería ser descubierto', dijo solemnemente. Mientras evacuaban en la cápsula de escape, Elena miró hacia atrás y vio la estación Kepler convertirse en una estrella momentánea contra el vacío, llevándose consigo el silencio que había aprendido a temer.