Susurros en el Vacío: Capítulo 2: Grietas en el Casco

Tres días habían pasado desde la llegada de Kaelen, y la estación se había convertido en un baile cuidadosamente coreografiado de evitación y colaboración forzada. Trabajaban en turnos opuestos, compartiendo solo las comidas en el comedor principal, donde la vista del planeta gaseoso azul a través del domo panorámico era su única compañía constante. '¿Por qué realmente estás aquí, Rostova?', preguntó Elena una noche, rompiendo el silencio que había crecido entre ellos como una pared. Kaelen dejó su tenedor flotando sobre la bandeja. 'Lo mismo que tú. Redención.' La honestidad cruda de su respuesta la tomó por sorpresa. 'El incidente del Puente Kepler', continuó él, sus ojos fijos en las nubes de amoníaco del planeta below. 'Sobreviví cuando otros doce no. Tú tienes tu propio Kepler, ¿verdad?' Elena sintió que el aire se le escapaba de los pulmones. Nadie había mencionado abiertamente el desastre de la Estación Minera Tau Ceti. 'Fallé en una verificación de seguridad', admitió, las palabras saliendo como un susurro. 'Tres personas murieron.' Kaelen asintió lentamente. 'Yo seguí el protocolo al pie de la letra. A veces hacer todo bien duele más que equivocarse.' Esa noche, mientras reparaban juntos el sistema de filtrado de agua, sus manos se encontraron alcanzando la misma herramienta. El contacto fue breve, pero suficiente para que una chispa de electricidad recorriera el espacio entre ellos. Por primera vez, Elena no sintió la necesidad inmediata de retirarse.