El Último Guardián de Alejandría: Capítulo 1: El Susurro de los Pergaminos
El aroma a papiro antiguo y cera de sellos llenaba las galerías abovedadas donde Lucius trabajaba. Sus dedos, cubiertos de polvo de tinta, pasaban suavemente sobre un mapa estelar que mostraba constelaciones desconocidas. 'Estás leyendo otra vez los textos prohibidos', murmuró Demetrio, el bibliotecario jefe, apareciendo entre las sombras. 'César avanza sobre la ciudad. Roma no tolerará lo que no comprende.' Lucius sintió el peso de las palabras. Esa noche, mientras las antorchas romanas se veían desde las ventanas altas, descubrió una entrada oculta detrás de un estante móvil. Al descender, encontró la Cámara de los Secretos: rollos que contenían conocimientos que podrían destruir imperios. El sonido de trompetas de guerra en la distancia confirmó sus peores temores.