El Eco de las Piedras Olvidadas: Capítulo 1: La Herencia de Piedra
La lluvia golpeaba los vitrales del salón principal mientras Elara recorría por primera vez el castillo heredado. El aire olía a humedad antigua y madera envejecida. 'Nadie ha vivido aquí en décadas, señorita', comentó Marcus, el capataz, con voz grave. 'Mi tía abuela prefería la ciudad', respondió Elara, deslizando los dedos sobre la piedra fría de la chimenea. Una sensación extraña la recorrió, como si las paredes susurraran. Al caer la noche, mientras revisaba documentos en la biblioteca, una sombra se movió en el pasillo. '¿Marcus?' No hubo respuesta, solo el crujir lejano de la madera. Al día siguiente, descubrió que alguien había ordenado las herramientas de restauración que dejó desorganizadas.