El Oasis del Desmemoriado: Capítulo 3: La Venganza Sabe a Tequila
'Quiero que experimentes lo que yo sentí', dijo Don Cipriano sirviendo tequila en vasos sucios. 'Vendiste mi empresa a un elefante, literalmente'. Memo se encogió. 'Fue un malentendido... el dueño del circo tenía acento extranjero'. La comedia de errores se desarrolló entre risas amargas y recuerdos distorsionados por el alcohol. Don Cipriano confesó: 'Tu farsa de vendedor de recuerdos es lo más honesto que has hecho. Al menos admites que son falsos'. Al amanecer, ebrios y sentimentales, decidieron que la mejor venganza sería asociarse. 'Juntos podemos vender recuerdos aún más absurdos', propuso Memo. 'Sí', concordó Don Cipriano, 'pero con elefantes esta vez'.