El Eco de las Piedras Ancestrales: Capítulo 4: El Eco de la Verdad

La luna llena de octubre brillaba a través de la claraboya de la gran sala, bañando el trono de piedra de los Blackwood en luz plateada. Lord Blackwood llevaba el antiguo ritual de su familia, sus manos temblorosas sosteniendo el cuchillo ceremonial. 'Debe hacerse', repetía como un mantra. Elara, atada al trono, sentía el frío de la piedra a través de su ropa. Pero Thomas había preparado su propio plan. Usando el conocimiento de los diarios, activó el mecanismo acústico oculto en los arcos del techo. De repente, el sonido de la propia voz de Lord Blackwood llenó la sala, repitiendo sus confesiones de la torre. 'No permitiré que el ciclo se complete otra vez', resonó su voz por todo el castillo. La sorpresa hizo que el anciano soltara el cuchillo. En ese momento, Elara comprendió la verdadera naturaleza del castillo: no era malévolo, solo reflejaba las intenciones de quienes lo habitaban. 'El castillo no exige sacrificios, Alistair', dijo suavemente. 'Solo refleja tu propia culpa'. Lord Blackwood se derrumbó, llorando por primera vez en décadas. Al amanecer, mientras abandonaban el castillo, Elara juró usar su conocimiento para ayudar a otros a sanar sus heridas, no para repetir los errores del pasado. Las piedras parecieron susurrar su aprobación.