El Último Suspiro del Kraken: Capítulo 3: El Corazón de la Tormenta
El océano se abrió ante ellos, revelando un remolino gigantesco donde el agua giraba en espirales hipnóticas. '¡Es la Guardiana!' gritó Elena sobre el rugido del viento. Del centro del vórtice emergió una criatura hecha de agua y sombra, con ojos que brillaban como faros antiguos. 'No es un monstruo', comprendió Alistair de repente. 'Es el dolor del océano mismo.' La entidad extendió tentáculos líquidos hacia el barco, pero en lugar de atacar, mostró visiones: naufragios, pérdidas, lágrimas caídas al mar durante siglos. 'Entiendo ahora', dijo Alistair, caminando hacia la borda. 'No vinimos a tomar la Lágrima del Kraken. Vinimos a entender por qué duele.' La criatura se calmó, sus formas acuosas adoptando una apariencia menos amenazante. 'Todos buscamos redención', murmuró Alistair, y por primera vez en años, sus ojos no mostraron dolor sino comprensión.