Los Ecos del Tiempo Olvidado: Capítulo 4: El Eco Eterno
La confrontación final ocurrió en la Cámara del Eco Fundacional. Krane ya había comenzado a fusionarse con el primer escrito humano, buscando convertirse en el autor de la historia misma. '¡Podemos reescribir todos los errores!', gritaba mientras su forma comenzaba a disolverse en energía pura. Leo comprendió que no podía vencer a Krane con fuerza, sino con sabiduría. En lugar de enfrentarlo, se sumergió en el eco junto a él, mostrándole no los grandes momentos históricos, sino los pequeños actos de bondad que habían definido verdaderamente a la humanidad. La sonrisa de una madre a su hijo en la antigua Mesopotamia, el perdón entre enemigos en guerras olvidadas, el sacrificio de desconocidos por otros. Krane, abrumado por la belleza de lo que intentaba destruir, comprendió su error. Con un último acto de redención, usó su energía restante para estabilizar los ecos antes de desaparecer. Leo emergió transformado, no como guardián, sino como puente entre el pasado y el presente.