El Jardín de Cristal: Capítulo 4: El Amanecer Verde
Elara llegó al núcleo de transmisión de la ciudad, determinada a compartir la verdad. Mientras hackeaba el sistema, Kaelen apareció. 'Estás destruyendo siglos de estabilidad', advirtió. 'No es estabilidad, es prisión', replicó Elara mostrando la flor que ahora brillaba intensamente. Al conectar las semillas al sistema central, ocurrió lo inesperado: las plantas comenzaron a crecer por toda la ciudad, abriéndose paso a través del metal y cristal. Los ciudadanos, al ver el verdor reclamando su mundo, comenzaron a salir de su letargo. Kaelen, observando cómo una enredadera florecía junto a su ventana, sintió por primera vez en décadas algo parecido a la esperanza. Neo-Aethelburg despertaba, y con ella, la humanidad redescubría su conexión perdida.