El Eco de las Páginas Olvidadas: Capítulo 2: Ecos del Corazón
Durante semanas, Elara y Leo se reunieron cada tarde en la misma mesa junto al ventanal oriental. Leo leía en voz baja las cartas de Alexander, el estudiante de 1874, mientras Elara anotaba sus observaciones. 'No puedo creer que se amaran en secreto aquí mismo, entre estos mismos estantes', dijo Leo, su voz susurrante como las páginas que tocaban. Elara observaba cómo la luz de la tarde doraba su perfil. 'Alexander e Isabella se encontraron aquí, igual que nosotros', respondió, sintiendo una extraña conexión con el pasado. Cuando sus manos se rozaron al alcanzar la misma carta, una chispa de electricidad los recorrió. 'Quizás algunos amores están destinados a trascender el tiempo', murmuró Leo, sosteniendo su mirada. En ese momento, el sonido lejano del carillón marcando las cinco pareció sellar su complicidad.