El Último Suspiro del Carrusel: Capítulo 2: Los Ecos del Carrusel
Dentro de la carpa principal, el aire era denso y olía a incienso y sudor. Silvano guió a Elena entre cajas polvorientas y artefactos cubiertos con telas. 'Su padre era un hombre extraordinario', dijo mientras limpiaba el polso de un espejo antiguo. 'Pero algunos secretos son demasiado pesados para cargar'. En el centro del recinto, un carrusel inmóvil esperaba, sus caballos de madera desgastados por el tiempo. Elena extendió la mano para tocar uno cuando una música de organillo comenzó a sonar por sí sola. 'Siempre responde a la sangre Montenegro', comentó Silvano. De repente, Lila apareció entre las cortinas. 'El circo no olvida', dijo con una sonrisa triste. 'Y tampoco perdona'. Esa noche, Elena soñó con su padre montando el carrusel, girando eternamente mientras llamaba su nombre.