El Susurro de las Raíces Olvidadas: Capítulo 4: La Elección de las Raíces

La mañana encontró a los hombres de Thorn despertando sin memoria de lo ocurrido, vagando confundidos fuera del bosque. Solo Alastair recordaba, su obsesión transformada en temor reverente. Elara se enfrentó a su decisión final: el diario contenía instrucciones para destruir la conexión mnemónica permanentemente, protegiendo tanto a los árboles como a la humanidad de esta peligrosa simbiosis. Con lágrimas recorriendo su rostro, encendió una hoguera ritual usando hojas sagradas del Cedro Sabio. 'Algunas verdades son demasiado pesadas para ser cargadas', susurró mientras las llamas consumían el diario. El bosque respondió con un suspiro colectivo, una liberación palpable. El Cedro Sabio depositó su última memoria en su mente: la imagen de todos los guardianes anteriores haciendo la misma elección a través de los siglos. Elara comprendió que no estaba destruyendo conocimiento, sino protegiendo un ciclo sagrado. El bosque seguiría guardando secretos, pero ahora tendría una guardiana que entendía el precio de recordar.