Las Lágrimas del Castillo de Cristal: Capítulo 1: El Eco del Silencio
La lluvia golpeaba suavemente los vitrales rotos del gran salón mientras Isabella recorría el castillo abandonado. Sus dedos, enfundados en guantes blancos, acariciaron la piedra fría de la chimenea donde encontró la primera carta. El papel, amarillento y quebradizo, desprendía un leve aroma a lavanda y polvo centenario. 'Mi querida Eleanor,' comenzaba la escritura elegante, 'cada atardecer en estas murallas me recuerda que mi corazón late solo por ti.' Isabella sintió un escalofrío al leer las palabras, como si el fantasma del escritor susurrara directamente en su oído. El crujido de sus pasos sobre las maderas antiguas era el único sonido que rompía el silencio sepulcral. Al doblar cuidadosamente la carta, notó una mancha oscura que parecía... ¿una lágrima?