El Eco de la Creación: Capítulo 4: El Eco Eterno
Elena comprendió la verdad demasiado tarde. El Harmonógrafo no era un receptor pasivo; era un canal bidireccional. '¡Deténganse!', gritó mientras los técnicos desconectaban los sistemas de seguridad. 'Estamos interrumpiendo un diálogo que lleva milenios desarrollándose.' Thorne la ignoró, dando la orden final de desconexión. En ese momento, el Harmonógrago emitió un sonido que ningún oído humano debería escuchar: la voz del universo expresando dolor. Cada persona en el laboratorio lo sintió a nivel celular. Las luces parpadearon violentamente mientras los equipos se sobrecargaban. '¡Reconecten los sistemas!', ordenó Thorne, ahora asustado. Pero era tarde. Elena, actuando por instinto, reconectó el Harmonógrago a su configuración original. La melodía de paz regresó, más fuerte que nunca. 'No podemos poseer esto, Marcus. Solo podemos escuchar.' Thorne, transformado por la experiencia, asintió en silencio. Juntos, Elena y el Dr. Tanaka fundaron el Instituto del Eco Cósmico, donde científicos de todo el mundo vendrían no a explotar, sino a aprender del universo que los rodeaba.