El Último Suspiro del Abismo: Capítulo 4: Redención en las Profundidades
El barco comenzó a hundirse, las aguas frías inundando la cubierta principal. En un acto final de redención, Elias encerró a Sebastian en la bodega con el tesoro maldito. 'Que el oro que tanto deseas sea tu tumba', gritó sobre el rugido del mar. Con Isabella, organizó la evacuación de la tripulación restante en el único bote salvavidas funcional. Mientras se alejaban, vieron al Sirena Sombría inclinarse lentamente, sus mástiles quebrándose como huesos. En el último momento, Elias saltó del bote y nadó de regreso al barco. 'Tengo que asegurarme de que nunca vuelva a matar', explicó a la horrorizada Isabella. Desde el bote, ella lo vio desaparecer en la escotilla principal segundos antes de que el barco se hundiera para siempre. En la costa, semanas después, Isabella encontró el diario de Elias varado en la playa. La última entrada decía: 'El mar me dio una segunda oportunidad para hacer lo correcto. Esta vez, no fallé.'